Después de revisar toneladas de información en Internet, los estudiantes empiezan a prepararse para lo más importante: el proceso de admisión. Eligen una universidad y un programa de la especialidad deseada, se preparan para los exámenes y recopilan documentos. Parece que después de ver tantos sitios y leer tantos artículos, no se les escapa nada. Sin embargo, por una u otra razón, los fracasos se producen. Por eso, ahora analizaremos los 10 errores más comunes de los aspirantes, y también compartiremos algunos casos reales de nuestros especialistas.

1. Elegir en función de una universidad y no de un curso

Hay muchas universidades y escuelas superiores de prestigio en el mundo. La mayoría de ellas son multidisciplinares, pero no todos sus programas son igual de buenos. Lo más frecuente es que la reputación de una universidad se base en una o unas pocas especialidades. Por ejemplo, la Universidad de Harvard es famosa por sus facultades de Derecho y Medicina. El Christ Church College de Oxford, al que acuden los fans de las películas de Harry Potter, ha graduado a muchos políticos famosos. El MIT estadounidense es especialmente popular cuando se trata de tecnología de la información, ingeniería y, curiosamente, negocios (MIT Sloan).

Hay una gran cantidad de opciones, y sólo usted puede determinar lo que quiere obtener de una universidad, curso, especialidad, país. Pero sea prudente: es importante fijarse específicamente en los rankings de materias de la especialización deseada, y no perseguir ciegamente los grandes nombres de las universidades que ocupan los primeros puestos en las clasificaciones mundiales QS o THE. En primer lugar, estas famosas universidades pueden no ser las mejores (o incluso buenas) en su especialidad. En segundo lugar, debido a los elevados requisitos, es difícil entrar en ellas, mientras que solicitar plaza en otras instituciones menos conocidas puede resultar una estrategia ganadora.

Recuerda que aunque dos universidades del mismo país impartan el mismo programa, esto no significa que ofrezcan los mismos contenidos o calidad. Así, el plan de estudios de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Columbia, en Nueva York, difiere significativamente del de la misma facultad en la Universidad de La Verne, en California. Por eso es tan importante estudiar detenidamente la descripción y el plan de estudios de los programas deseados, y no guiarse sólo por los nombres de los programas.

2. Elegir una universidad sin tener en cuenta su ubicación

No tener en cuenta la ubicación de una universidad es un error que no está directamente relacionado con la admisión, pero que puede afectar en gran medida al proceso de estudio. ¿Te conviene realmente este país? ¿Es favorable el clima de la región donde se encuentra la universidad? ¿Y el ritmo de vida de la ciudad donde se encuentra el campus? ¿Existen las infraestructuras necesarias? ¿Es caro vivir allí?

Por ejemplo, algunas universidades neozelandesas están situadas entre pintorescos campos y verdes pastos, pero quienes se sientan a gusto en las bulliciosas ciudades probablemente encontrarán esos entornos bastante aburridos. Algunas universidades de Australia están situadas en el trópico, pero vivir allí puede resultar incómodo para quienes están acostumbrados, por ejemplo, al clima continental templado o simplemente no toleran el calor. Los deportistas pueden echar en falta gimnasios, estadios, carriles bici y otras instalaciones, mientras que un epicúreo puede sentirse frustrado por la falta de variedad gastronómica en una ciudad pequeña. Por último, los elevados precios del alojamiento y la comida podrían significar que no podrás mantener tus hábitos de vida durante todo el periodo de estudios.

3. Prestar poca atención a los requisitos de admisión

Cuando se trata de los requisitos de admisión, cada detalle es importante:

Si la universidad exige resultados del TOEFL, sería un error presentar un certificado del IELTS, sólo porque crees que son intercambiables y que esta prueba te conviene más;

Para algunos programas es necesario superar pruebas y exámenes especializados, cuya preparación lleva tiempo, y la solicitud debe hacerse mucho antes de que se celebre el propio examen;

Si tu resultado está por debajo de un determinado umbral, es un error pensar que la suerte te favorecerá. Además, aspirar a unos requisitos mínimos tampoco es una buena idea, ya que, según las estadísticas, las puntuaciones de aprobados aumentan cada año;

La universidad puede exigir cartas de recomendación que tienen que ser traducidas y notariadas. Y a veces no se aceptan traducciones en absoluto: la carta debe estar escrita en inglés, y el sobre debe estar sellado y contener la firma del autor en el lugar del sellado.

Y esto es sólo una pequeña parte de las cosas a las que los estudiantes suelen prestar poca o ninguna atención. Todos los requisitos varían de una institución a otra. Y si tenemos en cuenta el hecho de que los solicitantes suelen presentarse a varias instituciones educativas, es necesario preparar varios paquetes de documentos y estudiar cuidadosamente los requisitos de cada universidad. A veces, un pequeño detalle, ya sea la falta de una firma, un formulario mal rellenado o una errata en la solicitud, puede dar lugar a un rechazo de la admisión.

4. Solicitar varias especialidades en una misma universidad

Para estar seguros, los estudiantes suelen solicitar varias universidades y especialidades a la vez. Por supuesto, esto aumenta las posibilidades de admisión. Sin embargo, si solicitas varios programas de diferentes campos de la ciencia dentro de la misma universidad, tu candidatura puede parecer sospechosa para el comité de admisiones. Incluso si todos los documentos están en orden, existe la posibilidad de que te rechacen.

Algunas universidades, por ejemplo en Australia, permiten solicitar 2 o 3 especialidades diferentes. Esta información debe comprobarse en la página web de la universidad o en la oficina de admisiones. Pero incluso en este caso, debes tener cuidado: sería un grave error escribir una sola carta de motivación para todas las especialidades. Esto podría sugerir que estás confundido y que simplemente no puedes decidir en qué quieres convertirte.

5. Escribir una redacción o una carta de motivación en el último momento

Puede parecer que una redacción o una carta de motivación es lo más sencillo de hacer entre otros requisitos. En realidad, puedes acabar escribiendo tres redacciones en una sola noche, y ninguna de ellas será definitiva, ni siquiera buena. Este es un enfoque fundamentalmente erróneo a la hora de escribir tu ensayo. Debe demostrar tu capacidad de análisis y pensamiento crítico, cada idea debe estar claramente descrita y razonada.

La carta de motivación es aún más exigente porque es lo único que puede describir tu personalidad y no sólo indicar tu nota media y los resultados de tus exámenes. Tu nombre y tus aspiraciones no son suficientes para el comité de admisión. Aquí son importantes los ejemplos reales de tu vida, tus logros, así como una visión clara de tu futuro, tanto académico como profesional.

Cuando se trata de las mejores universidades del mundo, las cartas de motivación y los ensayos son lo único que distingue a los solicitantes entre sí. Todos los aspirantes a Harvard tienen altas puntuaciones en la selectividad y un GPA intachable, además de una enorme pila de actividades de todo tipo en su currículum. Como decía Síndrome en Los Increíbles: «Cuando todos sean súper, nadie lo será». Las universidades se esfuerzan por conseguir diversidad en el alumnado, así que cuando sólo se tiene la flor y nata para elegir, sólo las cartas ayudan a determinar la calidad de los aspirantes. Y para escribir un texto decente, te llevará más de una tarde.

6. Mentir a la universidad

El principio de honestidad y franqueza se aplica a todos los documentos que se presentan en la universidad. Y si los solicitantes rara vez falsifican las notas, las puntuaciones de los exámenes o los extractos bancarios (lo que, por cierto, es un delito legal), cuando se trata de escribir muestras, motivaciones y cartas de recomendación, la deshonestidad es una invitada frecuente y, por regla general, es fácil descubrir ese engaño.

Así, una carta de motivación o una redacción no deben ser escritas por los padres o los profesores, aunque se les permita corregirlas. En el caso de las cartas de recomendación, por el contrario, es mejor que las escriban los profesores o empleadores, y no el propio solicitante. En algunas partes del mundo, sin embargo, es una práctica común que los estudiantes escriban ellos mismos las cartas de recomendación en nombre de los profesores, que luego se limitan a firmar. Pero incluso en este caso, el texto final debe ser aprobado por el autor: los contactos de la persona que da la recomendación se indican en la carta, y se puede contactar con ellos para verificar la autenticidad del documento.

7. Olvidar los plazos y la gestión del tiempo

El tiempo juega un papel importante, si no clave, en la admisión. Para no saltarse los plazos, puede confeccionar calendarios académicos personales.

Un ejemplo sencillo: si has elegido una universidad en el Reino Unido, tienes que presentar tu solicitud a través del servicio de admisión de universidades y colegios (UCAS). Este servicio tiene tres plazos: en octubre, enero y marzo. Pero sólo son válidos para Europa. Para el resto del mundo, el periodo de solicitud es de septiembre a junio. Pero esta regla también tiene sus excepciones: Cambridge y Oxford tienen sus propios plazos.

Además de la solicitud propiamente dicha, no podemos olvidarnos de otras cosas:

Seguramente harás un examen de idiomas (TOEFL/IELTS), que no sólo se realizan en determinados días, sino que también tienen fechas de inscripción específicas;

Si eliges una universidad americana, es posible que tengas que hacer el SAT, que también tiene sus propios plazos;

Si solicitas una ayuda o una beca, la solicitud debe presentarse con antelación: a menudo la decisión sobre la asignación de las becas se toma antes de la inscripción de los estudiantes.

Y la lista sigue.

8. Lanzarse de cabeza al proceso de admisión

Si todavía estás en la escuela o en la universidad, no abandones tus estudios: tus notas en un certificado o diploma son tan importantes para la admisión como los exámenes de ingreso. Muchas facultades y universidades exigen el promedio de notas del último año (a veces dos, tres años). Las universidades más importantes, con plazos de admisión tempranos, piden un informe de progreso intermedio y, una vez terminada la formación, un certificado de notas final. Si suspendes el último semestre y no obtienes el GPA requerido, la universidad retirará la oferta de «admisión condicional».

9. Esperar que el idioma «encaje» durante la formación

Si no hablas bien un idioma, tienes que mejorarlo hasta alcanzar un nivel suficiente para estudiar en un país determinado. A veces, incluso las buenas puntuaciones en el TOEFL no significan que puedas superar la barrera del idioma sin una experiencia real de comunicación. Antes de empezar la formación, puedes hacer cursos de idiomas o completar un programa preparatorio en el país donde se encuentra la futura universidad. Singapur, por ejemplo, es famoso por la calidad de su educación superior, pero los recién llegados necesitan varias semanas solo para acostumbrarse al «Singlish», la variante local del inglés.

10. Olvidarse de la cuota de admisión

La mayoría de las universidades tienen una cuota de admisión que no se debe olvidar. No pagarla puede suponer la denegación de la tramitación de tus documentos. Normalmente, la tasa es de 15-150 USD/EUR. Para estar seguro, es mejor adjuntar un recibo de pago al paquete principal de documentos.

Podemos ayudarle con la admisión  en una universidad extranjera

Los sistemas educativos de cada país tienen sus propias peculiaridades. Los distintos países y las distintas universidades establecen sus propias normas de admisión y documentación, sus requisitos de acceso y sus plazos. El periodo posterior a la presentación de la solicitud puede ser aún más traicionero: en cualquier momento el comité de admisión puede solicitar documentos adicionales y datos relevantes – y aquí es importante entender correctamente y cumplir a tiempo los requisitos. Si no conoce los posibles errores, puede fracasar en el proceso de admisión sin saber realmente por qué, aunque cumpla todos los requisitos.

Si no está 100% seguro de poder hacerlo por sí mismo y salir victorioso al final, entonces podemos ofrecerle nuestra ayuda profesional:

  • -Le ayudaremos a reunir el paquete necesario de documentos que tenga las máximas posibilidades de admisión
  • -Revisaremos y editaremos sus documentos
  • -Aumentaremos sus posibilidades de recibir ayuda financiera de la universidad
  • -Ahorraremos su tiempo, que de otra manera podría dedicar al estudio y a la preparación de los exámenes
  • -Reduciremos el riesgo de fracaso por errores formales.

Asistencia de Estudios Globales en la admisión a las escuelas

Estudios Globales se especializa en la educación secundaria y superior en el extranjero y ofrece servicios profesionales para la admisión en escuelas y universidades extranjeras, incluyendo instituciones de primer nivel con reputación mundial. Si quiere organizar su admisión, rellene el formulario de solicitud y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible.